martes, 19 de septiembre de 2017

DEVOCIONARIO CATÓLICO: ACTO DE CONFIANZA A NUESTRO ÁNGEL CUSTODIO


     La piedad tradicional ha dedicado los martes a la devoción del Santo Ángel Custodio. Según enseña Santo Tomás de Aquino (el Doctor Angélico), el Ángel Custodio que cada uno tenemos encomendado, nos acompaña desde la niñez hasta el momento mismo de presentarnos ante Dios en el Juicio Particular, justo después de morir. Si la Misericordia de Dios dispone llevarnos al Bendito Purgatorio, también allí nuestro Custodio velará por nosotros. Algunos Santos afirman que en el Purgatorio sí podremos ver al Ángel de la Guarda que en esta vida no podemos más que apreciar con los ojos del alma.

     Entiende entonces cuán importante es la presencia del Santo Ángel Custodio en esta vida terrenal; Él te auxiliará en cualquier ocasión, desde el problema más cotidiano hasta las pruebas difíciles que en ocasiones permite el Señor que suframos para bien del alma. 

     Comienza desde hoy a serle muy devoto, rezando y compartiendo la oración de la presente estampa.



300 días de indulgenciaPlenaria al mes si se reza a diario. 
Plenaria el día de los Santos Ángeles Custodios si se reza 
habitualmente a lo largo del año.
Plenaria también en la hora de la muerte, si durante la vida
la hemos recitado con frecuencia
(Roma, 27 de Octubre de 1935)















lunes, 18 de septiembre de 2017

LUNES: RECORDEMOS A LAS ALMAS RETENIDAS EN EL PURGATORIO



   Las Almas en el Purgatorio tienen la voluntad, los deseos, en concordancia con la Voluntad de Dios, quien arroja sobre ellos Su bondad, y ellos, hasta donde pueden, son felices y se limpian de todos sus pecados.

   En cuanto a la culpa, estas Almas llegan a estar limpias como lo estaban cuando Dios las creó. Dios perdona sus culpas inmediatamente al dejar este mundo si ha habido confesión de los pecados y arrepentimiento o voluntad de no cometerlos más. 






   Solo las manchas que han dejado los pecados es lo que deberá limpiarse mediante el fuego. Y una vez limpias de toda culpa y unidas ala voluntad de Dios, ellas ven con claridad el grado en el cual Él se les revela y ven cuán importante es disfrutarlo a Él, y que estas Almas han sido creadas para este fin.

   Además, son llevadas a unirse con Dios y movidas hacia Él en tal sabiduría, con Su natural instinto hacia las Almas funcionando en ellas, que ni argumentos ni figuras ni ejemplos podrían hacerlo claro cuando la mente conoce esto por medio de su sentimiento interno y lo comprende. Deseo, no obstante, hacer una comparación que viene a mi mente.

   Una comparación para mostrar con qué empuje y qué amor las Almas en el Purgatorio desean disfrutar a Dios. Si en todo el mundo no hubiera más que un pedazo de pan para saciar el hambre de todas las criaturas, y si ellas se vieran satisfechas sólo por verlo; entonces el hombre, si fuera saludable con instinto para comer, si ni comiera ni enfermara ni muriera, su hambre crecería incesantemente porque su instinto de comer no disminuiría.

   Sabiendo que sólo había ese pedazo de pan para satisfacerlo, y que aún estará hambriento, él caerá en un insoportable dolor. Tanto más si se acercara al pan y no pudiera verlo, su anhelo se reforzaría, su instinto se fijaría en ese deseo completamente. Si él estuviera seguro de no volver a verlo, estaría en el Infierno.

    Así pasa con las almas de los condenados que no tienen esperanza de ver su pan, que es Dios, el Verdadero Salvador, que les ha sido quitado. Pero las Almas en el Purgatorio tienen la esperanza de ver ese pan y se sienten satisfechas con ello. Por eso, sufren hambre, y soportan la pena que hará posible satisfacerlas con el Pan que es Jesucristo, Verdadero Dios, Salvador y nuestro Amor.




TRATADO DEL PURGATORIO
Santa Catalina de Génova





domingo, 17 de septiembre de 2017

ACTO DE CONTRICIÓN: SEÑOR MÍO JESUCRISTO

    
     EL ACTO DE CONTRICIÓN es aquél que formulamos movidos por el dolor de nuestros pecados, por la fealdad del pecado y sobre todo, nos ha de mover la ofensa a la Gloria que debemos a Dios como criaturas suyas que somos. La contrición perfecta está motivada por la caridad perfecta para con Dios, mientras que otro tipo de dolor, conocido como la atrición, procede de la caridad imperfecta para con Dios o de otros motivos sobrenaturales, como el haber ofendido a Dios y dolernos tan sólo por el temor de acabar en el Infierno.

     NUNCA TE VAYAS A DORMIR sin hacer un breve examen de conciencia y tras él, un sincero ACTO DE CONTRICIÓN perfecta, para lo cual te puedes ayudar del siguiente texto; a base de leerlo y recitarlo a diario, saboreando y entendiendo cada palabra, podrás memorizarlo en poco tiempo y recitarlo en ocasiones en que creas que has podido ofender a Dios, o bien rezarlo por tantas almas que debieran hacerlo y viven como si Dios no existiera.






DEL CATECISMO DEL PAPA SAN PÍO X

DÉCIMA TERCERA LECCIÓN 
La Confesión
 ¿Qué es la Confesión? La Confesión es el Sacramento que Nuestro Señor Jesucristo nos dejó para perdonarnos nuestros pecados, devolvernos la Gracia y volver nos a su amistad.
¿Qué cosa es confesarse? Confesarse es decir al Sacerdote nuestros pecados, arrepintiéndonos de ellos, para que nos lo perdone y quede limpia nuestra alma.
 ¿Por qué pueden perdonarnos los pecados los Sacerdotes? Los Sacerdotes pueden perdonarnos los pecados, porque Nuestro Señor Jesucristo les dio el poder necesario para ello.
¿Qué se necesita para que se nos perdonen los pecados en la Confesión? Para que se nos perdonen los pecados en la Confesión,, es necesario hacer bien nuestras confesiones.
¿Qué debemos hacer para confesarnos bien? Para confesarnos bien necesitamos pedir a Dios su ayuda y hacer estas 5 cosas:
1º Pensar con cuidado en los pecados que hemos hecho.
2º Arrepentirnos de ellos porque ofenden a Nuestro Señor Jesucristo, que es tan bueno con nosotros y que nos ha amado tanto.
3º Hacernos el propósito de no volverlos a cometer.
4º Decirlos al Sacerdote.
5º Cumplir la Penitencia que él nos imponga.
¿Qué es la Penitencia Sacramental? la Penitencia Sacramental son oraciones u obras buenas que el Sacerdote nos manda hacer para desagraviar a Dios después de haber confesado nuestros pecados.
¿Cuáles son las más importantes de las 5 cosas que debemos hacer para confesarnos bien? De todas las 5 cosas que tenemos que hacer para confesarnos bien, las más importantes son el arrepentimiento de los pecados.





sábado, 16 de septiembre de 2017

BENDITA SEA TU PUREZA




     Una de las décimas más tradicionales a Nuestra Señora; su origen se pierde en la Sevilla de finales del siglo XV; con ciertas variantes en la parte final, hemos querido traer la versión "inmaculista" y por tanto, la más española.

     El Papa de la Eucaristía, San Pío X, quiso bendecirla con 300 días de indulgencia cada vez que se recite, por eso sería estupendo que Vd. la memorizara y así repetirla frecuentemente a Nuestra Señora, al tiempo que ganaría copiosas indulgencias.

     Si comparte esta publicación con otras personas (ya sea por correo electrónico, Facebook o Whatsapp) tenga por seguro que la Virgen Purísima hará Su parte y tocará el alma de esas personas en las que Vd. ha pensado y que de seguro necesitan de la intercesión de Nuestra Señora.





viernes, 15 de septiembre de 2017

LOS SIETE DOLORES DE NUESTRA SEÑORA

     Estaba Santa María, la Reina del Cielo 
y Señora del mundo, colmada de dolores 
al pie de la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo. 
Oh vosotros todos los que pasáis por el camino:
 mirad y ved si hay dolor semejante a mi dolor.


     La fiesta de Nuestra Señora de los Dolores se celebra el 15 de Septiembre, al día siguiente de la Exaltación de la Santa Cruz. Al pie de la Cruz, donde una espada de dolor atravesó el corazón de María, Jesús nos entregó a Su Madre como Madre nuestra poco antes de morir. 





  La Devoción a Nuestra Señora de los Dolores se difundió de manera especial por las apariciones de Nuestra Señora a Santa Brígida de Suecia, a la cual confirmó grandes gracias para aquellas almas piadosas que la honrasen en sus Siete Dolores.

     Nuestra Señora prometió que concedería siete gracias a aquellas almas que la honren y acompañen diariamente, rezando siete Ave Marías mientras meditan en sus lágrimas y dolores:

1. "Yo concederé la paz a sus familias."

2. "Serán iluminadas en cuanto a los divinos Misterios."

3. "Yo las consolaré en sus penas y las acompañaré en sus trabajos.»

4. "Les daré cuanto me pidan, con tal de que no se oponga a la adorable voluntad de mi divino Hijo o a la salvación de sus almas."

5. "Los defenderé en sus batallas espirituales contra el enemigo infernal y las protegeré cada instante de sus vidas."

6. "Les asistiré visiblemente en el momento de su muerte y verán el rostro de su Madre.

7. "He conseguido de mi Divino Hijo que todos aquellos que propaguen la devoción a mis lágrimas y dolores, sean llevadas directamente de esta vida terrena a la felicidad eterna ya que todos sus pecados serán perdonados y mi Hijo será su consuelo y gozo eterno."

     Hoy pues, es oportuna esta conmemoración de la participación dolorosa que la Virgen Nuestra Señora tuvo en la Pasión y Muerte de Su Hijo Jesús, celebración instituida por el Papa Benedicto XIII en 1727, recogiendo así la tradición devota de los siglos cristianos y extendiéndola oficialmente por todo el Orbe Católico.




     Hay varias maneras de rezar los Siete Dolores de Nuestra Señora; una de ellas es recitar el Dolor seguido de un Avemaría, o bien, para los más fervorosos o que dispongan de más tiempo, pueden rezar EL ROSARIO DE LOS SIETE DOLORES, que es una corona especial, compuesta por siete grupos de siete cuentas cada uno. En cada grupo se medita uno de los Siete Dolores de la Virgen Santísima y se rezan un Padrenuestro y Siete Avemarías.


ROSARIO DE LOS SIETE DOLORES 
DE NUESTRA SEÑORA
LA PURÍSIMA VIRGEN MARÍA

Se reza mediante un rosario compuesto por siete septenas de siete cuentas cada una, separadas por medallas que representan cada una uno de los siete dolores. En lugar del pequeño crucifijo de la corona dominica, la corona servita lleva una medalla que representa la imagen de la Virgen Dolorosa en el anverso y la escena del Calvario en el reverso. Así pues, el Septenario consta de 7 Padrenuestros y cuarenta y nueve Avemarías, a los que suele añadirse una Salve y un Padrenuestro , Avemaría  y Credo
 por la Restauración del Papado.







   Por la señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor + Dios Nuestro.

  Señor mío, Jesucristo, me arrepiento profundamente de todos mis pecados. Humildemente suplico vuestro perdón y, por medio de vuestra gracia, concededme ser verdaderamente merecedor de vuestro Divino Amor, por los méritos de vuestra Pasión y Muerte y por los Dolores de vuestra Madre Santísima. Amén.

    Virgen Inmaculada, Madre de Piedad, llena de aflicción y amargura, os suplico ilustréis mi entendimiento y encendáis mi voluntad para que con espíritu fervoroso contemple vuestros Santos Dolores y pueda conseguir las gracias prometidas a los que reflexionen sobre vuestros sufrimientos. Amén.


Primer Dolor
La profecía de Simeón

Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padecisteis con el anuncio de Simeón cuando dijo que vuestro corazón sería el blanco de la Pasión de vuestro Hijo. Haced, Madre Mía, que sienta en mi interior la Pasión de vuestro Hijo y haga míos vuestros dolores.

Pater y siete Avemarías



V. Madre llena de aflicción.
R. De Jesucristo las Llagas grabad en mi corazón.


Segundo Dolor
La persecución de Herodes y la huida 
de la Sagrada Familia a Egipto

Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padecisteis en el destierro a Egipto, pobre y necesitada en aquel largo camino. Haced, Señora, que sea libre de las persecuciones de mis enemigos, especialmente de los que buscan perder mi alma.

Pater y siete Avemarías.
V. Madre llena de aflicción.
R. De Jesucristo las Llagas grabad en mi corazón.


Tercer Dolor
La pérdida del Niño Jesús en el templo 
de Jerusalén durante tres días

Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padecisteis con la pérdida de vuestro Hijo durante tres días en Jerusalén. Concededme lágrimas de verdadera penitencia para llorar culpas por las veces que he perdido a mi Dios por el pecado y que lo halle para siempre.

Pater y siete Avemarías



V. Madre llena de aflicción.
R. De Jesucristo las Llagas grabad en mi corazón.


Cuarto Dolor
El encuentro de la Santísima Virgen con Nuestro Señor Jesucristo,cargado con la cruz, en la calle de la Amargura

Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padecisteis al ver a vuestro Hijo con la cruz sobre los hombros, caminando al Calvario con escarnio, baldones y caídas. Haz, Señora, que lleve con paciencia la cruz de la mortificación y de los trabajos cotidianos.

Pater y siete Avemarías

V. Madre llena de aflicción.
R. De Jesucristo las Llagas grabad en mi corazón.


Quinto Dolor
La crucifixión de Jesús y su Santísima Madre 
al pie de la Cruz


Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padecisteis al ver morir a vuestro Hijo clavado en la cruz entre dos ladrones. Haced, Señora, que viva crucificado para el mundo para vencer mis vicios y pasiones.

Pater y siete Avemarías


V. Madre llena de aflicción.
R. De Jesucristo las Llagas grabad en mi corazón.


Sexto Dolor
La Virgen teniendo en sus purísimos brazos el Sacratísimo
Cuerpo de Jesús descolgado de la Cruz

Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padecisteis al recibir en vuestros brazos aquel santísimo cuerpo difunto y desangrado, con tantas llagas y heridas. Haced, Señora, que mi corazón viva herido de amor y muerto a todo lo profano.

Pater y siete Avemarías

V. Madre llena de aflicción.
R. De Jesucristo las Llagas grabad en mi corazón.


Séptimo Dolor
La sepultura de Jesús y la soledad 
de la Santísima Virgen



Me compadezco, Madre Dolorosa, por el dolor que padecisteis en vuestra soledad, sepultado ya vuestro Hijo. Haced, Señora, que yo quede sepultado a todo lo terreno, viva sólo para Vos y sienta en mi interior la Pasión de vuestro Hijo y vuestros dolores.


Pater y siete Avemarías


V. Madre llena de aflicción.

R. De Jesucristo las Llagas grabad en mi corazón.


   Oh Doloroso e Inmaculado Corazón de María, morada de pureza y santidad, cubrid mi alma con vuestra protección maternal a fin de que, siendo siempre fiel a la voz de Jesús, responda a su amor y obedezca a su divina voluntad. Quiero, Madre Mía, vivir íntimamente unido a vuestro Corazón que está totalmente unido al de tu Divino Hijo. Atadme a vuestro Corazón con vuestras virtudes y dolores y al Corazón de Jesús y protegedme siempre. Para más obligaros os saludo con una Salve Regina



jueves, 14 de septiembre de 2017

LA DEVOCIÓN DE LOS MIL JESÚS

     Esta devoción consiste en invocar el Nombre de Jesús mil veces para derrotar de las casas a las huestes del mal. 

     El Nombre de Jesús significa "Salvador"; éste viene del Cielo. Al Patriarca San José se lo manifestó el ángel en sueños (Evangelio de San Mateo cap. 1, vers. 21) y a la Santísima Virgen, el Arcángel San Gabriel en el momento de la Anunciación (Evangelio de San Lucas cap. 1, vers. 31-33).


     El poder de intervención y la majestad de este Nombre es milagroso, porque está sobre todo nombre y ante el cual se arrodilla todo ser, en los cielos, en la tierra y en los infiernos. 




Podemos rezar los mil Jesús de la siguiente manera


   Nos persignamos. Por la señal de la Santa Cruz...


   En silencio pedimos la gracia que se quiere obtener.


   Rezamos el Acto de Contrición:
          Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas (se golpea el pechos dos veces) a mí me pesa, pésame Señor, de todo corazón de haberos ofendido; yo os propongo firmemente la enmienda de nunca más pecar, y apartarme de todas las ocasiones de ofenderos; confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Os ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados; y así como os lo suplico, así confío en Vuestra Divina Bondad y Misericordia infinita, me los perdonaréis por los merecimientos de Vuestra Preciosísima Sangre, Pasión y Muerte, y me daréis gracias para enmendarme y perseverar en Vuestro santo servicio hasta el fin de mi vida. Amén.

   Rezar el Padrenuestro.

Al empezar la decena se dice:

     Santísima Cruz, mi abogada has de ser, en la vida y en la muerte me has de favorecer. Si a la hora de mi muerte el demonio me tentare, le diré: Satanás, Satanás, conmigo no contarás ni tendrás parte en mi alma, porque el día de la Santa Cruz dije mil veces Jesús.
          Se pasan todas las cuentas del rosario diciendo Jesús, Jesús, Jesús... (50 veces) y cuando haya terminado de contar un rosario completo se dice un Gloria, un Padrenuestro y la oración final.
     Cuando se hayan contado los 20 rosarios, se terminan los mil Jesús.

     Oración final:

          Te adoramos, oh, Cristo, y te bendecimos, que, por tu Santa Cruz, redimiste al mundo.

Jesús, Jesús, Jesucristo. Jesús, mi Jesús por siempre. Jesús, Jesús en mi vida, Jesús, Jesús en mi muerte.


Dulce Jesús, sé mi Jesús y sálvanos.

     Oremos

          Oh, Dios, que, al recordar hoy el descubrimiento de la verdadera cruz, renovaste los milagros de tu pasión, concédenos que por el valor de aquel sagrado leño de vida alcancemos eficaz socorro y ayuda del cielo para la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.



PADRENUESTRO, AVEMARÍA Y GLORIA

   
     Comenzamos la andadura de esta sencilla -y deseamos que didáctica- guía para aquellas ALMAS QUE ANDAN LEJOS DE DIOS y quieren volver a Él a través de la Fe sencilla que aprendieron de niños; pues así muchas veces nos sentimos, como pequeños que ansían encontrarse con un Padre Bueno y una Madre Protectora, que ya te adelanto no son otros más que el Buen Jesús y Nuestra Señora la Virgen María.

    También está indicada esta lectura para aquellos CATÓLICOS CONFUNDIDOS, que nos consta no son pocos, los que con lágrimas en los ojos, presencian cada día una tremenda relajación en las costumbres, moral y hasta en las normas de urbanidad más elemental.

    ESTÁ AUTORIZADA la copia y difusión del todo material que aquí aportamos, siempre que se haga sin fines lucrativos e indicando en todo momento la procedencia del mismo.

     Por último, sirvan estas sencillas publicaciones para conservar y transmitir a los más jóvenes LA FE CATÓLICA EN SU INTEGRIDAD y para DAR A DIOS TODOPODEROSO y a la PURÍSIMA VIRGEN MARÍA todo el Honor y la Gloria que merecen.



J. D. Ortega
T. O. Carm.


     Las imágenes que aquí se comparten se pueden guardar y re-envíar vía whatsapp o bien compartiendo el texto mediante los enlaces a las distintas redes sociales, a través de los emoticonos que aparecen al final de cada artículo. Son tantas las veces que enviamos a otros artículos graciosos, comentarios banales,  vídeos con agresividad...¿no es tiempo ya de que te ocupes de la Gloria de Dios, de darle a conocer a otras almas?. Todo ese bien que siembres, Dios te lo pagará con una generosidad aún mayor.